Fuí con mi amigo y compañero de viaje Daniel Escaño, natural de Móstoles pero con un acento vasco que no puede con él (por eso en los puertos le gano jejeje, ni siquiera bajando¡).
El primer día el perfil es mucho más variable que el segundo, siendo así más divertido. La parte de Chelva, Titaguas ... es muy montañosa y esto nos permitió entrenar de lo lindo. La llegada a Cuenca fue precioso, ya que nunca había estado. Teníamos reservado un hotel justo debajo de las casas colgadas y enfrente del río, llamado
El segundo día, mucho más plano, el señor Daniel cogió la carretera y el solito de la empapó, con unas velocidades de vértigo. 38, 40, 43 por hora... impresionante. Yo que iba todo el rato a rebufo (o sea detrás ...) iba hecho una porquería.
El tiempo presagiaba lo peor, lluvia, estuvimos todo el camino tentando a la suerte y justo cuando llevábamos unos 170 km va y empieza a llover. Después de rodar unos 15 minutos decidimos para en un pueblo justo al lado de Morata de Tajuña y comernos un menú excelente.
Llamé a mi mujer Mayte que estaba en casa de sus padres, en Parla, y vinieron a recogernos. Realmente al final se te queda un gusto agridulce aunque como es la tercera vez que hacemos este recorrido no duele tanto.
Los datos son los siguientes:
1.-) Náquera - Cuenca
243 kilómetros
27.5 velocidad media
9,30 horas de tiempo real
2.-) Cuenca - Morata de Tajuña
170 kilómetros
31.4 velocidad media
6 horas de tiempo real
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